Tefilá con un minyán de nueve judíos… ¡y medio!


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Diez judíos juntos constituyen un minyán y conforman una “congregación” (tzibur). La presencia de diez varones permite, entre otras cosas, leer textos sagrados en público (es decir, en un marco de tefilá y no como simple estudio de Torá; pues cuando se trata únicamente de leer o estudiar textos sagrados no se necesita agrupar varones para que esté permitido hacerlo). El Kadish, la Kedushá, la lectura del Séfer Torá, etc., son algunas de las mitzvot que requieren 10 personas o, asimismo, que se considera una ventaja que hayan 10 presentes. El Shulján Aruj (O”J 55/1) establece además que estos diez varones deben tener status de hombres libres: “se recita el Kadish, pero no con un público menor a 10 varones, libres y mayores de edad”. Lo mismo la Kedushá y a Barejú: no deben decirse a menos que haya 10 varones judíos.

Mitad libre mitad esclavo: Como dijimos en la edición anterior, existe la posibilidad de que en una persona sea mitad libre y mitad esclavo. ¿Cómo puede ocurrir algo así? Cuando un esclavo goy pertenece a dos judíos y uno de éstos dueños lo libera. Ahora bien: así como un esclavo goy liberado puede convertirse al judaísmo, también podrá hacerlo alguien “mitad ya libre” y “mitad aún esclavo”. ¿Cómo? Convirtiendo su “mitad ya libre” al judaísmo. Y si eso fue lo que hizo, he aquí alguien que es “mitad judío” y “mitad esclavo”.

Alguien que es “mitad judío” es considerado totalmente libre, debido a que el dueño de su otra mitad está obligado a liberarlo: ¿Acaso esta persona mitad judío y mitad esclavo puede completar un minyán? La respuesta a ello depende de la siguiente discusión. El autor de Olat Tamid (143:1 y 199:1) considera que sí puede contársele como parte del minyán, dado que su dueño está obligado a liberarlo (Pesajím 89:b) para que se convierta en un judío completo. Por lo tanto, dado que ahora en él existe la obligación de ser judío, desde ya –incluso que no completó su proceso de conversión– podemos considerarlo parte del minyán. El Olat Tamid se apoya en la Mishná (Jagigá 2:a), donde se establece que alguien que es mitad libre y mitad esclavo debe cumplir la mitzvá reiyá y subir al Templo en las tres festividades. De aquí –dice el Olat Tamid– podemos ver claro que la Torá ya lo considera libre. Pero el autor de Eliyahu Rabá (Ibíd.) rechaza de plano esta opinión. Es decir: no podemos contarlo para minyán. Y en lo que respecta a su obligación de cumplir la mitzvá de reiyá, la razón es que todo esclavo que tenga un dueño –incluso que sea cien por ciento esclavo y no sólo “medio y medio”– está obligado a cumplir esta mitzvá, pero no los esclavos que tengan dos dueños. Ahora bien: éste es un tipo de esclavo peculiar, cuya liberación es inminente (al punto que jajamím fuerzan a su segundo dueño a liberarlo) y que es considerado como un esclavo de Dios mismo. Por ello es que tiene el deber de cumplir la mitzvá de reiyá. Pero de aquí a atribuirle status de judío completo, ¡el camino es largo aún!

Hubo poskim que intentaron probar del episodio de Rabí Eliezer de nuestra guemará que un esclavo “a medias” puede ser parte de un minyán. Pues, como se cuenta, Rabí Eliezer y sus compañeros se reunieron para rezar en la sinagoga y de pronto advierten que eran sólo nueve, tras lo que Rabí Eliezer va y libera a su esclavo kenaanita (goy), quien allí mismo se convierte al judaísmo y se suma al minyán. A esto la guemará pregunta: “¿cómo pudo haber hecho algo así, ya que,como sabemos, está prohibido liberar a los esclavos?”Ahora bien: ésta dificultad que plantea la guemará parece no ser entendible. Pues la guemará podría haber respondido que aquí se trata de un hombre “mitad libre mitad esclavo” a quien, como sabemos, el dueño debe liberar, y con lo que la acción de Rabí Eliezer resultaría perfectamente lícita. Del hecho que la guemaráno respondió así, se entiende que para que un medio esclavo pueda contar paraminyán no hay necesidad de liberarlo (y forzosamente la guemará estará hablandode un esclavo íntegro, lo que hace entendible que no quedase más alternativa que convertirlo) ¡He aquí una prueba que un esclavo “a mitades” puede participar delminyán!Pero el Nodá BeYehudá descarta esta prueba, alegando que si en verdad él debía liberarlo por ser mitad esclavo, entonces la pregunta “saltará” por otro lado. Pues de ser así, ¿para qué la guemará nos cuenta todo el episodio de Rabí Eliezer ¡Eso es algo obvio!Otra prueba (que el Perí Megadim llama “pseudo-prueba” por ser no muy rigurosa)es que si es verdad que un “mitad esclavo” cuenta para el minyán, ¿por qué RabíEliezer no liberó únicamente una mitad, “disminuyendo” así la prohibición deliberar esclavos? De esto se puede probar que alguien “mitad esclavo” no es apto para completar un minyán… (Ver Kelí Jemdá, Parashat Behar 6:2, quien rechaza igualmente esta prueba diciendo que también quien libera un medio esclavo transgrede laprohibición de liberar esclavos.)En lo que respecta a la aplicación de la ley –halajá lemaasé– hay poskim que deducen del lenguaje del Shulján Aruj, que un medio esclavo no cuenta para minyán, para kadish ni para kedushá, puesto que para la Tefilá precisamos –citando explícitamente el Shulján Aruj– “diez varones, libres y adultos”. Y siendo que a una persona mitad libre y mitad esclava no se le puede definir como libre –pues una mitad suya está“esclavizada”–, podemos deducir de las palabras del Shulján Aruj que ésta persona no puede ser contada como uno de los 10 del minyán. Por su parte, el autor de Yeshuot Yaakov (55) alega que todo lo dicho a partir del Shulján Aruj es válido para la Tefilá, el kadish, la kedushá y la keriat haTorá (O”J 143/1)únicamente; pero cuando se trate del zimún del birkat hamazón el medio esclavoestará apta para ser contada.

Pues si leemos detenidamente veremos que aquí el Shulján Aruj cambia un poco su lenguaje (O”J 199/6) diciendo, “… esclavos… no cuentan para zimún”, en lugar de escribir como lo hizo en las leyes de tefilá de que únicamente las personas libres cuentan para zimún. De esta diferencia de palabras podemos deducir que únicamente quien es esclavo íntegro no es apto para zimún,y sí lo será uno que es medio esclavo.La diferencia entre tefilá y zimún: ¿Y por qué el medio esclavo cuenta para elzimún y no para la tefilá? El autor de la obra Yeshuot Yaakov se sirve de un bonito razonamiento para explicarlo: en las leyes de zimún encontramos que un menor puede sumarse a nueve adultos que desean decir “Baruj Elokenu sheajalnu miSheló” (O”J 199:10), a pesar que para poder responder con el nombre Elokenu necesitamos 10 personas; sin embargo, cuando se trata de tefilá y no de zimún un menor no cuenta como décimo.

De aquí aprendemos que para zimún es suficiente contar con alguien que en un futuro cercano alcanzará la edad de jiuv. Por esta razón, puesto que no tardará en convertirse en adulto, podemos contar con él (de inmediato)incluso que ahora sea menor. Para un minyán de tefilá, en cambio, será preciso disponer de 10 personas ya adultas. Por lo tanto, puesto que la liberación total del “medio esclavo” es inminente (pues su dueño está obligado a liberarle) lo consideramos igual que el menor que pronto será adulto. Y por ello será contado para zimún y no para tefilá… [En nuestro Bet Midrash hallaron otra diferencia entre un medio esclavo y un menor: la liberación futura del esclavo depende sólo de su dueño; éste tendrá que liberarlo directamente, puesto que el esclavo no puedesalir de otra forma (casándose con una esclava o una judía). Pero tratándose de un menor –quien obviamente crecerá–, la obligación bajo la que estará en el futuro depende de él mismo, de su cuerpo, ya que es judío.]

Crédito Foto: MathKnight and Zachi Evenor

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